Debido al gran poder de enfoque que tienen los niños (poder acomodativo), para conocer de forma exacta cuál es su graduación necesitamos relajar de forma temporal el músculo encargado de ese enfoque.
Para ello, una vez realizada una graduación sin gotas, ponemos a los niños unas gotas de colirio ciclopléjico que tras 20 minutos permiten realizar una graduación con el enfoque anulado o graduación bajo cicloplejía. Además, estas gotas dilatan la pupila y permiten realizar la exploración de fondo de ojo.
Estas gotas son muy seguras y se utilizan desde el nacimiento (con dilución apropiada en recién nacidos y menores de un año). Los pocos efectos secundarios que tienen son ligera somnolencia y sensación de acaloramiento.