El masaje del conducto lagrimal es un procedimiento que puede realizarse en casa y favorece la apertura del conducto lagrimal.
El cuidador, tras una adecuada higiene de manos, coloca el dedo índice sobre el lateral de la nariz a nivel del ángulo interno del ojo del niño y, apoyándose en el hueso, ejerce una presión hacia abajo, hacia la nariz.
Masaje del saco lagrimal en 4 pasos:
- Colocar la yema del dedo índice en el lateral de la nariz, a la altura del ángulo interno del ojo (ahí es donde se encuentra el saco lagrimal).
- Ejercer una presión firme sobre el saco lagrimal.
- Realizar un movimiento breve deslizando el dedo hacia abajo para aumentar la presión hidrostática sobre el conducto y favorecer que éste se abra.
- Realizar el masaje dos o tres veces al día.
Este masaje va a tener dos funciones: por un lado, la presión sobre el saco lagrimal va a conseguir que salga el material mucoso retenido a través del punto lagrimal, algo que ayuda a prevenir infecciones y, por otro lado, la presión hidrostática ejercida sobre el saco lagrimal con movimiento hacia abajo, va a favorecer la apertura del conducto a nivel de la nariz.